Debate sobre "El futuro de Venezuela"
Abierto por Rafael Gonzalo Jiménez
Texto a debate
El futuro de Venezuela
Este escrito no será definitivo,y lo escribo como reacción a lo que doña Salud Hernández-Mora dice hoy en EL MUNDO,a propósito de la reciente visita de Hugo R. Chávez a Bogotá.Pues estoy de acuerdo en que el actual Presidente venezolano “utiliza un tono mesiánico para pedir alma a los tratadoas económicos regionales o para definir el neoliberalismo como el camino del infierno,citando el Evangelio y hablando del Señor Jesús y del Señor Satanás,teniendo presente a Simón Bolívar en todo momento”.
Como la citada periodista afirma,Chávez es un iluminado peligroso,no sólo para América y la comunidad internacional,sino sobre todo para Venezuela,pues sólo tiene futuro como “gobernante sucesor de Castro”,útil sólo “para amplias mayorías sociales latinomamericanas,entre las que se encuenrran las FARC,que ven en él a un dirigente capaz de plantarse ante los gringos,e implantar una república bolivariana de corte socialista,que siga los postulados de El Libertador”.
Voy a ver si comento algo lo dicho.
El mesianismo es un invento judío,tanto en el Antiguo Testamento (profetas),como en el Nuevo (San Pablo).Sé que Chávez es católico creyente,pero por que él y otros muchos crean en Mesías y Cristos éstos no van a ser realidad.El mesianismo y cristian ismo de Chávez,como el de otros muchos,es pues puro anacrinismo histórico.
¿Alma en los tratados económicos?.El términmo alma tampoco es apropiado,porque significa soplo,aludiendo al falaz pasaje bíblico del Génesis,en el que Dios crea al hombre (Adán,que signifiva varón) soplando sobre un muñeco de barro.Es un pasaje que reproduce concepciones “creadoras” de religiones anteriores.El alma pues no existe,aúnque si existe la mente,y más concretamente la mente humana.
Lo que quiere decir Chávez,y otros muchos,entre los que me encuentro,es que el capitalismo y la economía tienen que ser humanitarios,no especuladores,sociales,progresistas,
y colaborar en la institucionalización de lo que yo vengo llamando,desde 1955,capitalismo social,que incluye justicia social entre capital y trabajo,y vida digna para todos los hombres.
El neoliberalismo no me gusta a mí tampoco,si sigue aspirando a especulación bursátil,y a medro personal,con olvido del trabajador y de las clases populares,posibles compradores,y por tanto posibles sujetos económicos de mercado.
Pero lo del infierno,invento religioso,debe ser ya hoy mero dicho literario,pues nunca ha existido el infierno tampoco como realidad.A no ser que llamemos ahora infierno a la vida de los desheredados en la Tierra,lo que es un nuevo concepto de infierno,que no hay por qué aceptar tampoco.
Misión del estadista y del político,y en ello creo que estará de acuerdo también Bush,es que hay que institucionalizar una sociedad nueva,una cultura nueva,una economía nueva,con nuevos supra Estados,para que caminemos hacia una nueva humanidad,pues ni la sociedad de los EEUU es perfecta.
Citar,pues,ya hoy día al Evangelio es confesarse cristiano o católico,pero perder el tiempo,porque el Evangelio no nos va a solucionar nada,siendo como son escritos de unos autores concretos hacia las iglesias cristianas de sus días,creyentes del invento de San Pablo
Lo de el Señor Jesús,mera fé en quien se sabe de él sólo que existió,y que tuvo hermanos.Lo demás es ya todo fe,no historia,y por tanto irrealidad.Y lo del señor Satanás ya es risa,pues ése sí que no ha existido nunca,aunque lo concibamos como símbolo del mal,que sí es existente,sí ha existido siempre,y sí –por desgracia- existirá.
Llegamos a Simón Bolívar,que debe ser ya objeto de historia,para bien y para mal,y no mito que justifique acciones inconfesables o indignas.He residido en Bogotá,he estado en su Casa,y la recuerdo con respeto,a pesar de ser español.Y quien primero deshizo la Gran Colombia que él institucionalizó fue Venezuela,por rivalidades históricas entre Bogotá y Caracas.Y sólo un ignorante puede afirmar que Bolívar fue socialista,pues,haciéndole vivir en nuestro siglo,en vez de respetar el siglo en el que vivió,hoy Bolívar sería más bien conservador.
Chávez es por eso,efectivamente,un iluminado peligroso,porque se cree sabio siendo ignorante,valiente siendo cobarde,providencial siendo un pelele mental de su maoísmo confesado,desde sus tiempos de cadete.Pero que lea y aprenda historia,y medite en que ni los actuales chinos quieren saber ya nada de las teorías de Mao,un simple maestro,aunque se metiera en política.
El comunismo,castrismo y chavismo no son futuro,ni siquiera en América,y por muchas guerrillas insurgentes que aspiren a una tiranía marxista para sus pueblos.
La realidad iberoamericana hay que cambiarla,transformarla,no con religión y teología de la liberación (derecha social),ni con marxismo (izquierda social),sino con una nueva predicación,que tenga a las religiones y al marxismo como reliquias del pasado.
En cuanto a los estadounidenses,los gringos,o son descendientes de europeos,por muy anglosajones que se crean,o no son nada ni nadie.
Lo ciento es,pues,que toda América,tanto la del norte como la del sur,es obra de europeos,como lo es Africa,y casi el resto del planeta.
Ha pasado la era y época de la colonización,pero la propia Europa es suelo y tierra de colonialismo,que comenzó con los imperios helénico (Alejando Magno) y romano (Julio César).
Hoy América y Europa no deben ser ya enemigos hostiles,sino agentes ejemplares de una comunidad que llamaría euroamericana,o atlántica si lo preferíis mejor.
A la actual iniciativa argentina de que el euro sea copartícipe con el dólar en su futura estabillidad económica y monetaria,siempre que el euro cotice a la par que el dólar,respondo con mi aprobación,más como símbolo de colaboración entre los dos continentes,que como interés mercantilista.
Quien primero desea un euro fuerte soy yo,si bien la actual Europa de las patrias históricamente desunidas no puede garantizar todavía esa fortaleza motetaria que desearíamos muchos.
Pero sí es elogiable que el europeo no sea odiado en América,ni el americano en Europa.
La globalización,que principalmente es norteamericana y europea,debe despojarse,pues,de liberalismo,por muy neoliberalismo que sea,y cifrar su ilusión en el progreso,más que en el mercado.Pero el progreso no es patrimonio de la izquierda,ni de la socialdemocracia,sino más bien de la derecha.
Hay que aspirar,por tanto,a que la empresa vuelva a ser colaboración entre capital y trabajo para producir bienes o prestar servicios sociales,limitándose y pactándose beneficios y salarios,con unos Estados que creen las infraestructuras necesarias,y gerencie además lo que llamamos Seguridad Social universal.
La globabilización no es,pues,el infierno,entre otras cosas porque el infierno no existe.
Puede que el actual neoliberalismo de mercado esté incrementando el PIB y la pobreza,no sólo enel llamado Tercer Mundo,sino también el el Primero.
Pero la solución es terminar con el neoliberalismo por las buenas,creando una nueva ideología económica,que cuente con la protección estatal.Y la solución es abandonar el Derecho Laboral o del Trabajo del siglo XX,y sustituirlo por un Derecho Empresarial que no prime a capital ni al trabajo,sino que los correlacione por igual.
Aspiré a institucionalizar y presidir los Estados Unidos de Europa,con capital en Varsovia,llamando Europa también a la ex URSS y a Israel,y mi silencio,con el hablar de otros,ha originado que hoy sea también noticia que Alemania favorece la ampliación al este,aunque limitando la inmigración en la Europa Occidental,mientras España sigue queriendo el privilegio de subvenciones de regiones,hoy Comunidades Autónomas,para que la ampliación no perjudique la nivelación económica entre todas las regiones de la Europa Occidental.
Han olvidado la historia,e incluso no se acuerdan de las películas del Oeste,que tanto vimos,con agrado muchas veces,en nuestros años mozos.
Los EEUU,como Europa,no han sido lo que son,ni son lo que serán.Y la historia sigue siendo “maestra de la vida” (Cicerón).
Vuelvo a hacer votos por un entendimiento total entre Europa y América,y deseo que la globalización y antiglobalización no nos separe.
Deseo,por tanto,que nos una un quehecer futuro de unidad
Pero título de este escrito es Venezuela y su futuro,por lo que he de regresar al comentario periodístico que lo ha inspirado,y afiirmar que deseo también que Venezuela no tenga que depender sólo del petróleo para su bienestar material.Es más,deseo que Venezuela no siga chantajeando al primer mundo con los precios del petróleo,y vuelva a una economía de colaboración Europa-América que haga productiva una nueva actividad empresarial.
Y,para terminar,mi nueva oposición,radical,a que “las tierras deban ser para quienes las trabajan”.Sólo este eslogan hace odioso al marxismo.
Las tierras,como toda actividad económica,tienen que tener un propietario,sea el Estado o sean los particulares,y este propietario debe contar con trabajadores que se enriquezcan trabajando,con un beneficio suficiente como para que al legítimo propietario le quede lo que llamariamos renta.Y es precisamente la liberalización y la globalización la que ha terminado con este bello ideal,también en amplias zonas de Europa,y concretamente de Extremadura,que es donde resido.Gobernada,precisamente,contra mi voluntad,pero con mi abstención en elecciones,por el Partido Socialista,que en España se llama PSOE.
Abrir mercados es una bella ilusión,pero la verdad es que en Europa sobran productos,a pesar de que no se trabaja todo lo necesario,sobre todo el el campo.
El mercado internacional,por la diferencia en el cambio de divisas,puede proporcionar hoy día productos perecederos,agrícolas y ganaderos sobre todo,más baratos que obtenerlo mediante la producción autóctona.Y las políticas nacionales,incluídas las europeas,han favorecido el abandono de cultivos,para primar el comercio que hasta ahora se llamaba internacional.Y hoy tenemos ,como nidos de pajaritos,estatalmente protegidos por gobiernos socialistas,tierras que mis antepasados destinaban a empresas familiares,que permitían comer a mis antepasados y a sus trabajadores.
La globalización neoliberal no me gusta,pues,si por tal vamos a seguir entendiendo beneficio mercantil,y concretamente bursátil,en perjuicio de lo que otrora era legítimo beneficio empresarial,bien a través de dividendos de acciones,o de legítimas ganancias en las explotaciones agroganaderas.
Han venido,con la partitocracia o Estado de Partidos,que no con la democracia,pues ésta no existe todavía,sordas y miserables “pugnas democráticas” entre sindicatos y empresarios,buscando unos el aumento de salarios,y la estabilidad laboral,y buscando otros el beneficio personal,sin asumir a los trabajadores como propios.Hemos retrocedido así al siglo XIX,en que sí fue comprensible la aparición del marxismo,porque existió un capitalismo explotador,en vez de que al siglo XX,que en Europa ha sido bastante justo,sucediera un siglo XXI que potenciara esa justicia entre empresarios y trabajadores.
Pero he de terminar,y hago votos por que Venezuela encuentre esa política nacional que la conviertan en el paraiso terrenal que ya deslumbró a Cristóbal Colón y a los primeros conquistadores españoles.
En vez de odiar a ese pasado colonial,por mucha independencia que tengáis,sentiros hoy parte de Iberoamérica (territorios civilizados por España y Portugal),y,,sin odiar al gringo o yanki,que no es más que un americano anglosajón,decidid si queréis dos supra Estados en el futuro,como quiero yo,los Estados Unidos de América del Norte,(USA y Canadá),y los Estados Unidos de Iberoamérica (el resto del continente americano).Pues la verdad es que,con el ALCA y la dolarización,habéis iniciado ya,aunque sea con protestas,la institucionalización de los Estados Unidos de América,un solo supra Estado,a nivel continental.
Si esto último,contra mis deseos,es lo que triunfara,debéis saber de nuevo que yo no me voy a oponer,porque todo el sur de los EEUU es de cililización española,como el propio George W. Bush reconoce con orgullo,al ser tejano.Y porque ya hoy lo hispano es una cultura imprescinbdible en los EEUU,como también en el Brasil.
Me he sentido venezolano sólo por estar aún casado con una venezolana.Y sabed que si Venezuela me deja,sería mexicano,sin dejar de ser europeo.Europa y América deben,pues,unirse otra vez,no ya como colonizadores y colonizados,que es tiempo pasado,sino como colaboradores en la institucionalización de una América que sigo queriendo europea,porque europeos sois todos,por imperativos de la historia,por mucho que lo odiéis.
Yo espero,sin embargo,que no os odiéis a vosotros mismos.Mas para ello es preciso que el mañana sea distinto al hoy,como el hoy es ya distinto al ayer.En ese quehacer estoy,sin que desee que el Atlántico lo impida,aunque tenga que reconocer que aún no estamos en tiempos de reconciliación entre el pasado y la actualidad,entre la historia y el presente.
Pero de veras que deseo esa reconciliación,y por ella trabajaré sin descanso.
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