Mensaje sobre "Escritos dirigidos a toda Iberoamérica"

Autor: Rafael Gonzalo Jiménez

E-mail: rgjimenez@eresmas.com

Tema: Escritos dirigidos a toda Iberoamérica

Mensaje:

Hacia la política científica

A partir del Renacimiento ha triunfado la ciencia,y cuantos somos de letras nos debemos sentir atraídos por su influjo,a fin de seguir llamando a la literatura literatura,por ejemplo,pero no llamar a la mentira verdad.
Se debe llamar científica a toda actitud,profesión,dedicación i quehacer que tenga a la verdad por meta,ya que ciencia no es más que experimentación,y experimentación es adecuación entre la teoría y los hechos
Como se afirma muy bien,no sólo es ciencia pues la física,la matemática,la química,la biología,la medicina o las ciencias de la naturaleza,sino la historia,la folología,y cualquier actividad de letras en la que sea factiible adecuar teoría y hechos
Desprecié filosofía y religión en Salamanca,ya en los años cincuenta,porque la filosofía era mera opinión personal,y la religión mero engaño literario,pero –con base en lecturas e interpretaciones de textos más o menos religiosos,como fueron la Profecía de San Malaquías o de los Papas,y el Apocalipsis de San Juan- quise iniciar una política que hoy calificaría de científica,porque intenta resolver problemas sin engaños.
Se puede discutor que existan en el inmediato futuro más o menos sopranacionalidades,pero es eviidente qiue la política debe dejar de ser regresiva,debe comenzar a dejar de mirar al pasado,y debe comenzar a tener más a la verdad por base.
Si se vuelven a enfrentar como métodos de gobierno democracia,gobierno de todos,y aristocracia,gobierno de los mejores al servicio del pueblo,la democracia tiene que ser ya de verdad,y no de mentiras,por usar una terminología que está ahora muy de moda en México.
Comenzó vicieda de sofismo la democracia ateniense,y eso que era democracia reducida a una ciudad de no excesivos habitantes libres,de no muchos ciudadanos.Pretender pues hoy una democracia directa,en naciiones tan habitadas,es una simple utopía irrealizable.
Democracia debe seguir por tanto siendo mera elección libre,pero con la abstención representada al mismo nivel que el voto emitido,ya que “demos” sigue significando pueblo
Pero es la aristocracia que yo he llamado de la inteligencia o del espíritu la que debe llegar al poder,y no sólo al poder ejecutivo,sino al judicial,y al legislativo.
Al ejecutivo debe seguir ascendiendo el partido o los partidos más votados,y –hoy por hoy- los representantes de la abstención,que son la mayoría.Y a la oposición hay que comenzar a darle menos importancia,porque oposición parlamentaria sigue siendo el resto de partyidos no ascendidos al poder,sin que tengamos que caer mucho en el no muy democrático bipartidismo.
Al poder judicial deben comenzar o seguir ascendiendo fincionarios bien preparados y pagados,independientes de los otros poderes del Estado,que se sigan encargando de la noble tarea de administrar justicia,sin hacer la más mínima política
Y al legislativo debe ascender también lo mejor de la sociedad,bien seas a través de partidos políticos,o bien sea mediante independientes que representen la abstención.Cuando el poder legislativo represente muy bien al censo electoral,abstención incluída,entonces sí será representante de la soberanía nacional,y no hoy,que sólo representa el voto emitido,aunque sea minoritario,y desfigurado encima por leyes ademocráticas como las de D´Honst,que priman el mayor voto emitido,con el ya falso propósito de garantizar mayorías algo estables.
Y hay que modificar también algo el voto,que se ha convertido en una tiranía frente al disidente.En casio de disparidad de criterio,es obvio que se debe seguir aceptando el voto de la mayoría.pero sin opresión para la minoría,y sin sofistas que gobiernen mentes emisoras de votos,votantes.
Hay pues que institucionalizar también lo que estoy llamando política científica,en la que no se mienta,en la que no se dirija con falsedad la mente del votante,en la que no existan segundas intenciones,y en la que la libertad,y no la violencia,prime sobre la falsedad y el engaño
Si necesitamos nuevas religiones,en el caso de que deban seguir existiendo,
necesitamos también una nueva política más científica,por más racional,y más verídica.
Religión natural o científica es la que tiene a la física como inspiración.Política científica es la que tiene a la razón y a la verdad como base y meta de actuación.
¿El partido polítiico?.La defensa desinteresada de una clase social o de una etnia,si se quiere seguir con lo que ya se están llamando partyidos tradicionales,o la defensa igualmente desinteresada de toda la sociedad,de todo el censo electoral,de todos los votantes,si se quiere comenzar a institucionalizar los que yo vengo llamando partidos democráticos.
Pero siempre con la abstención representada,porque –mientras no se represente a la abstención- no existe verdadera democracia.


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